El acoso moral en la función pública constituye un atentado grave contra la dignidad, la salud y las condiciones de trabajo de los empleados públicos. A menudo se manifiesta de forma progresiva y, en ocasiones, insidiosa, lo que dificulta su identificación y su reconocimiento. Sus consecuencias pueden ser especialmente graves, tanto en el plano profesional como en el personal. En Pau, Maître KIRIMOV acompaña a los empleados públicos que se enfrentan a situaciones de acoso moral, con el fin de ayudarles a obtener el reconocimiento de los hechos y a defender sus derechos.
El acoso moral se caracteriza por actuaciones reiteradas que provocan un deterioro de las condiciones de trabajo. Puede tratarse de presiones excesivas, de marginación, de comentarios degradantes o de atentados contra la salud. Un acompañamiento jurídico permite calificar jurídicamente los hechos y hacer frente a tales actuaciones.
Los empleados públicos disfrutan de protecciones específicas cuando se enfrentan a situaciones de acoso moral. La administración está obligada a garantizar la salud, la seguridad y el respeto de la dignidad de sus empleados en el ejercicio de sus funciones. Esta obligación implica no solo prevenir las situaciones de acoso, sino también responder a ellas de manera adecuada cuando se ponen en su conocimiento.
La constitución de un expediente sólido constituye una etapa determinante para obtener el reconocimiento de una situación de acoso moral. Implica, en particular, reunir el conjunto de los elementos de prueba disponibles y presentar los hechos de manera clara, coherente y cronológica, con el fin de permitir un análisis preciso de la situación. Es imprescindible recopilar el menor elemento que pueda hacer avanzar el expediente. La anticipación y la preparación son, así, las palabras clave de un expediente sólido.
El acoso moral nunca debe banalizarse. Un acompañamiento jurídico adecuado permite obtener el reconocimiento de la situación, proteger al empleado y obtener una indemnización acorde con el perjuicio sufrido. Instalado en Pau, el despacho acompaña a los empleados públicos de los Pirineos Atlánticos, así como de Nueva Aquitania y Occitania, con confidencialidad y determinación.